Mantenimiento preventivo de un vehículo, responsabilidad del conductor

min-mantenimientopreventivoAbrir la puerta, sentarte, prender el carro, poner primera y acelerar ¿es esto lo que haces todas las mañanas antes de emprender tu camino a tus labores diarias? Pues estás entonces omitiendo algo muy importante: la revisión preventiva de tu vehículo, una labor y una responsabilidad  que te puede ahorrar muchos dolores de cabeza y  en el “bolsillo”.

Y es que conducir un carro seguro no sólo nos evita una varada en plena calle, sino un accidente de tránsito que involucre fallas mecánicas y daños prematuros de los diferentes sistemas de vehículo.  Te contamos las claves más importantes de la revisión preventiva de un vehículo.

Manteniendo tu vehículo

El mantenimiento preventivo es una práctica periódica que toda persona debe asumir al conducir un vehículo. Siendo este una máquina que tiende al desgaste de cada una de sus partes, es compromiso del conductor chequear de manera frecuente el estado y funcionamiento de las mismas.

El objetivo del mantenimiento preventivo del vehículo es chequear el funcionamiento de partes y sistemas más importantes del vehículo como llantas, batería,  sistema de frenos, de suspensión, de iluminación, escape, entre otros.

Mantenimiento  preventivo del sistema de refrigeración

Para que el sistema de refrigeración funcione se debe chequear los niveles de líquido refrigerante así:

-El nivel del líquido refrigerante siempre debe estar entre las marcas del tarro de reserva.  Se debe verificar diariamente.
– Si el vehículo pierde constantemente líquido refrigerante se debe ubicar la fuga, con el fin de evitar recalentamientos en el sistema.
– Se debe utilizar el líquido refrigerante recomendado en el manual del propietario del vehículo.
Un daño en el sistema de refrigeración promueve el recalentamiento del vehículo y otras fallas de consideración. Chequea el nivel de líquido refrigerante frecuentemente.

Mantenimiento preventivo del motor

El aceite es el principal aspecto a revisar en un motor. Es tan importante su función dentro de un vehículo, que un motor que funciona sin aceite durante 1 minuto puede quedar inservible.
Para  revisar el nivel de aceite en el motor del vehículo, hacer la revisión el motor debe estar apagado. Verifica que el aceite no debe oler a gasolina y no debe estar en estado pantanoso.
El cambio se hace cada 5.000 a 10.000 km, de acuerdo a lo especificado en el manual del propietario.

Por otro lado, el aceite de la transmisión de un vehículo también debe verificarse periódicamente.  Se debe evaluar que el fluido esté en el punto adecuado y el estado del líquido y su olor. Una fuga de aceite de la transmisión genera su prematuro desgaste.

Las correas y mangueras del motor deben estar en perfecto estado para evitar daños como la rotura y daño permanente del motor. Estas  no deben tener fisuras  o cambios de color y no estar gastadas o corroídas. Además, su aspecto no debe ser seco o con cascaras.

El cambio de correas y mangueras se hace de acuerdo a lo establecido en el manual del propietario. En caso de rotura de correas no se debe iniciar el vehículo.

Batería

Uno de los grandes interrogantes que tienen los conductores es acerca de cómo cuidar y cuándo cambiar la batería de sus automóviles. Lo cierto es que para cuidarla y aprovecharla mejor, lo  recomendable es no abusar de su uso instalando múltiples aparatos electrónicos dentro del vehículo (DVD, radios, etc.).

La vida útil de una batería oscila entre 2 y 3 años normalmente. Es conveniente revisar el nivel de carga cada 3 meses en un Centro de Servicios

Sistema de iluminación

Para verificar que todas las luces del vehículo funcionan correctamente, asegúrate de que las luces de freno, reversa, altas, medias y bajas prendan correctamente. Si alguna se funde, solo debe reemplazarse por la que recomienda el manual del propietario. Las luces medias y altas deben alinearse cada 6 meses.

Sistema de frenos

El sistema de frenos es uno de los más importantes sistemas de la seguridad activa del vehículo. Aun así, no revisamos periódicamente su funcionamiento, arriesgándonos a sufrir un accidente de tránsito por fallas mecánicas.

El mantenimiento preventivo del sistema de frenos de un vehículo incluye:

– Cambio de líquido de frenos cada 6 meses.
–  Verificar que el líquido de frenos esté limpio y sobre el nivel mínimo requerido.
– Por prevención, verifica mensualmente el desgaste de las bandas y las pastas de frenos, y  cámbialas cuando el vehículo comience a perder su capacidad de frenado.

Llantas

Uno de los sistemas que más sufren el descuido de los conductores son las llantas. Para evitar su desgaste y aumentar su vida útil, te recomendamos:

 

  • La presión de inflado debe ser la indicada por el fabricante y debe verificarse una vez semanalmente. Recuerda que una baja presión puede aumentar el consumo de combustible hasta en un 15%.
  • El desgaste nunca debe superar los 2 mm de profundidad.
  • Alinea tu vehículo con regularidad para evitar percances.

Sistema de suspensión

Este sistema como sabemos, también hace parte de uno de los principales elementos de seguridad activa del vehículo. Por eso debes chequear su correcto funcionamiento continuamente.
Una señal inequívoca del que debe revisarse la suspensión es si el vehículo continúa oscilando después de superar un bache.

Ten presente la revisión preventiva de la suspensión de tu vehículo, pues su mal estado puede afectar los ángulos de la alineación del vehículo.

Sistema de escape

El sistema de escape es el que lleva los gases del motor al exterior del vehículo. El mantenimiento preventivo de dicho sistema consiste en verificar periódicamente que el muffler no tenga agujeros que le impidan cumplir con su función  de silenciador.

Cuando salga humo negro por el escape es importante afinar el motor para disminuir el consumo de combustible.

Dirección hidráulica

Es importante que los niveles del líquido hidráulico estén al nivel correcto (cada mes). Si el nivel se encuentra por debajo de la marca mínima, se deben ubicar las posibles fugas en las tuberías, sensores o en la bomba

Filtros

  • El filtro de aire debe cambiarse cuando esté sucio. Evita limpiarlo con aire a presión o golpearlo.
  • El filtro de aceite debe cambiarse cada dos cambios de aceite o cada 2500 kilómetros.
  • El filtro de gasolina convencional se cambia con cada cambio de aceite. El resto se cambia cada 20.000 km, o de acuerdo a las especificaciones del fabricante.

El mantenimiento preventivo del vehículo es una labor que todos como conductores tenemos que tener presente en nuestras vidas. Lee el manual del propietario del vehículo y programa las próximas revisiones de tu vehículo con tiempo. Así tendrás una conducción más segura y confortable.

¿Hace cuánto no le realizas un mantenimiento preventivo a tu vehículo? Participa en nuestro debate.

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